LOS SECRETOS INTERNOS DEL AYUNO
Abd Karim Farkhani
Hay que saber que en el ayuno (Saum) hay una cualidad especial que no se encuentra en nada más. Y ésa es su conexión íntima con Allah, de tal forma que Él dice: "El ayuno (Saum) es para mí y yo lo premiaré."
Esta conexión es bastante para mostrar el gran beneficio de ayunar.
De hecho, el ayuno es sólo virtud por un concepto significativo:
Es un medio de subyugar a los enemigos de Allah. Esto es porque el camino que los enemigos de Allah usan para desencaminar a los hombres es el del deseo. Y comiendo y bebiendo se fortalecen los deseos.
Hay muchos informes que indican los méritos de ayunar, y ellos son todo bien conocidos.
Los actos recomendados del ayuno Retardar la comida de antes del alba (suhur) y apresurarse a romper el ayuno son actos preferibles.
También se recomienda generosidad para dar durante Ramadán, así como realizar buenas acciones y aumentar los actos de ayuda a los demás, tal como hacía el Mensajero de Allah (s.a.s.).
También se recomienda estudiar el Corán y realizar I`tikaaf durante Ramadán, sobre todo en los últimos diez días.
En los dos Saheehs, ` A'isha dijo:
"Cuando llegaban los diez últimos días de Ramadán, el Profeta apretaba su cinturón (izaar), pasaba la en la practica del Salat, y despertaba a su familia para el Salat." (Saheeh al-Bukhari)
Los estudiosos han mencionado dos puntos de vista sobre el significado de "apretar su cinturón":
El primero: Significa alejarse de las mujeres.
El segundo: Es una expresión que denota su diligencia realizando buenas acciones.
También se dice que la razón para su esfuerzo en los últimos diez días de Ramadán era debido a su búsqueda de Lailatul-Qadr.
Una explicación de los secretos internos de ayunar y sus características:
Hay tres niveles de ayuno: El ayuno general, el ayuno específico, y el ayuno más especial.
El ayuno general, es abstenerse del alimento y de los deseos más íntimos.
El ayuno específico es el refrenar la mirada, lengua, manos, pies, oídos y ojos, así como el resto de su cuerpo para apartarse de los actos que conlleven la aparición de los deseos.
En cuanto al ayuno más especial, es la abstención del corazón de su anhelo hacia los asuntos mundanos y los pensamientos que nos distancian de Allah, así como su (el corazón) la abstención de todas las cosas que Allah ha puesto en el mismo nivel.
De las características más claras del ayuno específico es el bajar la mirada y resguardar la lengua del discurso repulsivo, o que no tiene beneficio, así como controlar el resto de las partes del cuerpo.
En un hadiz relatado por Al-Bukhari, se expresa lo siguiente:
"Todo aquel que no abandone el discurso falso y la acción que conlleva, no es necesario para Allah que deje de comer y beber."
Otra característica del ayuno específico es el no llenarse en exceso con la comida durante la noche. Por el contrario, se debe comer en la medida justa.
Si se comiese hasta hartarse la primera parte de la noche, no podríamos dedicar el resto de la noche al Dikr y al Salat. De la misma manera, si se come hasta hartarse antes de suhoor, no estaremos en muy buenas condiciones hasta la tarde, esto se debe al letargo que provoca el exceso de alimentación. Por consiguiente, el objetivo de ayunar desaparece debido al exceso en la alimentación, este objetivo de ayunar no es otro que paladear el sabor del hambre y abandonar los deseos.
Ayunos recomendados:
En cuanto a los ayunos recomendados, la voluntad del ayuno se establece en ciertos días destacados. Algunos de estos días ocurren todos los años, como ayunar los primeros seis días del mes de Shawaal después de Ramadán, ayunar el día de ` Arafah, el día de ` Aashura, y los diez días de Dhul-Hijjah y Muharram.
Algunos de ellos se pueden dar todos los meses, como la primera parte del mes, la media parte de él, y la última parte de él. Así que cualquiera que ayune durante la primera parte del mes, o en mitad del mes, o en su última parte, realmente obra bien.
Unos ocurren todas las semanas, siendo todos los lunes y jueves.
El más virtuoso de los ayunos recomendados es el ayuno de Daud (aleihisalam). Él ayunaba un día y rompía su ayuno al día siguiente. Esto logra los siguiente tres objetivos:
El alma obtiene su beneficio el día que se rompe el ayuno. Y en el día de ayunar, es cuando realiza la más grande entrega hacia Allah.
El día de comer es el día de dar gracias y el día de ayunar es el día de tener paciencia, y el Imán se compone de dos mitades - el agradecimiento y la paciencia.
Sin embargo en lo que respecta a ayunar todos los días, es algo que no tiene ni valor ni sentido, un hadiz relata Omar (radiallahu anhu) le preguntó al Profeta (s.a.s.): “¿Qué pasa si uno ayuna todos los días?” El (s.a.s.) dijo: "Ni ayunó ni rompió su ayuno” Parece claro que para ayunar hay que romper el ayuno.
Las características del ayuno especial:
El que tenga inteligencia, sabe el objetivo que hay detrás de ayunar. Por consiguiente, llegaremos a la conclusión de que no podemos privarnos de realizar algo que es tan beneficioso para nosotros.
Abd Karim Farkhani
Hay que saber que en el ayuno (Saum) hay una cualidad especial que no se encuentra en nada más. Y ésa es su conexión íntima con Allah, de tal forma que Él dice: "El ayuno (Saum) es para mí y yo lo premiaré."
Esta conexión es bastante para mostrar el gran beneficio de ayunar.
De hecho, el ayuno es sólo virtud por un concepto significativo:
Es un medio de subyugar a los enemigos de Allah. Esto es porque el camino que los enemigos de Allah usan para desencaminar a los hombres es el del deseo. Y comiendo y bebiendo se fortalecen los deseos.
Hay muchos informes que indican los méritos de ayunar, y ellos son todo bien conocidos.
Los actos recomendados del ayuno Retardar la comida de antes del alba (suhur) y apresurarse a romper el ayuno son actos preferibles.
También se recomienda generosidad para dar durante Ramadán, así como realizar buenas acciones y aumentar los actos de ayuda a los demás, tal como hacía el Mensajero de Allah (s.a.s.).
También se recomienda estudiar el Corán y realizar I`tikaaf durante Ramadán, sobre todo en los últimos diez días.
En los dos Saheehs, ` A'isha dijo:
"Cuando llegaban los diez últimos días de Ramadán, el Profeta apretaba su cinturón (izaar), pasaba la en la practica del Salat, y despertaba a su familia para el Salat." (Saheeh al-Bukhari)
Los estudiosos han mencionado dos puntos de vista sobre el significado de "apretar su cinturón":
El primero: Significa alejarse de las mujeres.
El segundo: Es una expresión que denota su diligencia realizando buenas acciones.
También se dice que la razón para su esfuerzo en los últimos diez días de Ramadán era debido a su búsqueda de Lailatul-Qadr.
Una explicación de los secretos internos de ayunar y sus características:
Hay tres niveles de ayuno: El ayuno general, el ayuno específico, y el ayuno más especial.
El ayuno general, es abstenerse del alimento y de los deseos más íntimos.
El ayuno específico es el refrenar la mirada, lengua, manos, pies, oídos y ojos, así como el resto de su cuerpo para apartarse de los actos que conlleven la aparición de los deseos.
En cuanto al ayuno más especial, es la abstención del corazón de su anhelo hacia los asuntos mundanos y los pensamientos que nos distancian de Allah, así como su (el corazón) la abstención de todas las cosas que Allah ha puesto en el mismo nivel.
De las características más claras del ayuno específico es el bajar la mirada y resguardar la lengua del discurso repulsivo, o que no tiene beneficio, así como controlar el resto de las partes del cuerpo.
En un hadiz relatado por Al-Bukhari, se expresa lo siguiente:
"Todo aquel que no abandone el discurso falso y la acción que conlleva, no es necesario para Allah que deje de comer y beber."
Otra característica del ayuno específico es el no llenarse en exceso con la comida durante la noche. Por el contrario, se debe comer en la medida justa.
Si se comiese hasta hartarse la primera parte de la noche, no podríamos dedicar el resto de la noche al Dikr y al Salat. De la misma manera, si se come hasta hartarse antes de suhoor, no estaremos en muy buenas condiciones hasta la tarde, esto se debe al letargo que provoca el exceso de alimentación. Por consiguiente, el objetivo de ayunar desaparece debido al exceso en la alimentación, este objetivo de ayunar no es otro que paladear el sabor del hambre y abandonar los deseos.
Ayunos recomendados:
En cuanto a los ayunos recomendados, la voluntad del ayuno se establece en ciertos días destacados. Algunos de estos días ocurren todos los años, como ayunar los primeros seis días del mes de Shawaal después de Ramadán, ayunar el día de ` Arafah, el día de ` Aashura, y los diez días de Dhul-Hijjah y Muharram.
Algunos de ellos se pueden dar todos los meses, como la primera parte del mes, la media parte de él, y la última parte de él. Así que cualquiera que ayune durante la primera parte del mes, o en mitad del mes, o en su última parte, realmente obra bien.
Unos ocurren todas las semanas, siendo todos los lunes y jueves.
El más virtuoso de los ayunos recomendados es el ayuno de Daud (aleihisalam). Él ayunaba un día y rompía su ayuno al día siguiente. Esto logra los siguiente tres objetivos:
El alma obtiene su beneficio el día que se rompe el ayuno. Y en el día de ayunar, es cuando realiza la más grande entrega hacia Allah.
El día de comer es el día de dar gracias y el día de ayunar es el día de tener paciencia, y el Imán se compone de dos mitades - el agradecimiento y la paciencia.
Sin embargo en lo que respecta a ayunar todos los días, es algo que no tiene ni valor ni sentido, un hadiz relata Omar (radiallahu anhu) le preguntó al Profeta (s.a.s.): “¿Qué pasa si uno ayuna todos los días?” El (s.a.s.) dijo: "Ni ayunó ni rompió su ayuno” Parece claro que para ayunar hay que romper el ayuno.
Las características del ayuno especial:
El que tenga inteligencia, sabe el objetivo que hay detrás de ayunar. Por consiguiente, llegaremos a la conclusión de que no podemos privarnos de realizar algo que es tan beneficioso para nosotros.
RAMADÁN MES DEL CORÁN
Abd Karim Farkhani
La primera parte de este escrito está basado en un extracto de Ibn Rajab al-Hanbali Lata'if al-Ma'arif, citado por Fahd bin Suleyman en Kayf Nastafeed min Ramadán (pp. 48-50). El consejo aportado por este artículo es mucho más importante en las últimas diez noches de Ramadán. Imán Bukhari informa de 'A´isha que el Mensajero de Allah (s.a.s.) apretaba su cinturón, pasaba la noche haciendo Salat y despertaba a su familia, durante las últimas diez noches de Ramadán. ¡Ramadán está casi acabado, así que aprovechad esta preciosa oportunidad!
Por supuesto, el Ramadán tiene una relación especial con el Corán:
"El mes de Ramadán es en el que el Corán fue enviado, una guía para la humanidad, las pruebas claras para la guía: el Criterio; así que para cualquiera de vosotros que de testimonio de este mes, cumplid el ayuno." ( Surah al-Baqarah 2:185)
La palabra “así” (fa) en este ayah lleva a la paráfrasis siguiente de un aspecto de su significado: "Ayunad este mes porque es en el que el Corán descendió".
Ibn 'Abbas narra "que el Mensajero de Allah (sas) era la persona más generosa, y que aún en Ramadán era mucho más generoso de lo habitual ya que Yibril venía a él todas las noches y le ayudaba a aprender el Corán." (Sahih al-Bukhari)
Este hadit contiene las siguientes recomendaciones:
* Estudiar el Corán en Ramadán;
* Unirse para este propósito;
* Comprobar el recuerdo o el conocimiento propio del Corán con alguien que lo ha conservado bien;
* Aumentar la recitación del Corán en Ramadán;
* Que el tiempo nocturno es el momento mejor para recitar, cuando otras preocupaciones disminuyen y es más fácil concentrarse, como en la Sura al-Muzzammil 73:6.
Fatimah (r.a.a.) narró de su padre (s.a.s.), que le contó que Yibril ensayaría el Corán con él (en Ramadán) una vez todos los años, y lo hizo dos veces en el año de su muerte. (Bukhari 6/485)
Después de mencionar los aspectos anteriores de la Sunna, Ibn Rajab habla sobre la situación de los Salafi (los primeros musulmanes) durante Ramadán:
"... Algunos de los Salafi recitaban el Corán entero durante el salat nocturno de Ramadán cada 3 días, otros cada 7 días por ejemplo Qataadah, otros cada 10 por ejemplo Abu Rajaa al-Atardi. Los Salafi recitaban el Corán en Ramadán durante el Salat así como fuera de él. Al-Aswad recitaba el Corán completo cada 2 noches en Ramadán; Qataadah terminaría el Corán regularmente en 7 días, pero lo hacía en 3 durante Ramadán. Cuando empezaba Ramadán el Imam Malik dejaba de narrar Hadices y se sentaba con personas de conocimiento, para recitar el Corán, mientras Sufyan al-Thawri dejaba otras practicas y recitaba el Corán. 'A´isha recitaba Corán desde el primer día de Ramadán, comenzando justo después del alba, hasta que el sol había subido, después dormía.
Realmente los Sahaba pasaban mucho tiempo recitando Corán, sobre todo en Ramadán.
¡Comparad todo esto con nuestro estado actual, cuando hablamos tanto sobre establecer el Islam, de fortalecer el aprendizaje del Corán, etc... Y tenemos tan poco contacto con él, quizá nos ocupe toda nuestra vida desde la niñez para llegar al final de su recitación o quizá nunca seamos capaces de concluirlo! Con esto podemos perder el balance en nuestra comprensión de Islam, porque hay ayas que nosotros raramente o nunca oímos o pensamos sobre ellas; nosotros repetimos sólo ciertas ayas una y otra vez; hemos perdido el contexto de los versos, el flujo global, el argumento y equilibrio del Corán, en el que todo es milagroso y bello. Debido a esta ignorancia, vamos perdiendo el Camino Recto, nos dividimos en sectas, perdiendo las bendiciones de Allah.
En la Sura al-Mu'minun (23:53), hay mención de las personas anteriores a nosotros (cuyos pasos seguiríamos), que fragmentaron su Din en sectas (zuburan), cada parte regocijándose en lo que tenía. Si comprendemos esto, partiendo de la base de que la palabra zuburan significa literalmente 'libros”, es que cada secta dejó el Libro de Allah (s.w.t.), y se concentró solamente en los libros de su propia secta, de tal forma que se fragmento su Din en estos libros.
Las mayores equivocaciones, ideas ridículas y poco profundas, y las supersticiones se propagan entre los musulmanes cuando están fuera del Corán, y cualquier conocimiento por pequeño que sea del Corán sería bastante para corregirlos.
De tal manera, siervos de Allah, dejad de lado los libros secundarios y concentraos en estudiar el Libro Bendito de Allah en este Mes Bendito, ya que es la fuente de todo el Conocimiento que se pueda encontrar en otros libros y aún más, y nos guarda de perder el tiempo, especialmente en discusiones fútiles y argumentos que no llevan a ninguna parte, y que son señal segura de perder el camino, como el Profeta (s.a.s.) dijo, "Siempre que una persona perdiera su camino después de haber estado en la dirección correcta, siempre apareció la discusión entre ellos (jadl). " (Ahmad, Tirmidhi, Ibn Majah - Sahih al-Jami' al-Saghir, no. 5633)
Finalmente, recordad que el Mensajero (s.a.s.) se quejará a Allah en el Día del Juicio de que sus gentes descuidaron el Corán (Sura al-Furqan 25:30).
El abandono del Corán es de niveles diferentes, como Ibn al-Qayyim escribe:
* No recitarlo o escucharlo;
* No estudiarlo
* No transmitir su mensaje;
* No creyendo en él.
Abd Karim Farkhani
La primera parte de este escrito está basado en un extracto de Ibn Rajab al-Hanbali Lata'if al-Ma'arif, citado por Fahd bin Suleyman en Kayf Nastafeed min Ramadán (pp. 48-50). El consejo aportado por este artículo es mucho más importante en las últimas diez noches de Ramadán. Imán Bukhari informa de 'A´isha que el Mensajero de Allah (s.a.s.) apretaba su cinturón, pasaba la noche haciendo Salat y despertaba a su familia, durante las últimas diez noches de Ramadán. ¡Ramadán está casi acabado, así que aprovechad esta preciosa oportunidad!
Por supuesto, el Ramadán tiene una relación especial con el Corán:
"El mes de Ramadán es en el que el Corán fue enviado, una guía para la humanidad, las pruebas claras para la guía: el Criterio; así que para cualquiera de vosotros que de testimonio de este mes, cumplid el ayuno." ( Surah al-Baqarah 2:185)
La palabra “así” (fa) en este ayah lleva a la paráfrasis siguiente de un aspecto de su significado: "Ayunad este mes porque es en el que el Corán descendió".
Ibn 'Abbas narra "que el Mensajero de Allah (sas) era la persona más generosa, y que aún en Ramadán era mucho más generoso de lo habitual ya que Yibril venía a él todas las noches y le ayudaba a aprender el Corán." (Sahih al-Bukhari)
Este hadit contiene las siguientes recomendaciones:
* Estudiar el Corán en Ramadán;
* Unirse para este propósito;
* Comprobar el recuerdo o el conocimiento propio del Corán con alguien que lo ha conservado bien;
* Aumentar la recitación del Corán en Ramadán;
* Que el tiempo nocturno es el momento mejor para recitar, cuando otras preocupaciones disminuyen y es más fácil concentrarse, como en la Sura al-Muzzammil 73:6.
Fatimah (r.a.a.) narró de su padre (s.a.s.), que le contó que Yibril ensayaría el Corán con él (en Ramadán) una vez todos los años, y lo hizo dos veces en el año de su muerte. (Bukhari 6/485)
Después de mencionar los aspectos anteriores de la Sunna, Ibn Rajab habla sobre la situación de los Salafi (los primeros musulmanes) durante Ramadán:
"... Algunos de los Salafi recitaban el Corán entero durante el salat nocturno de Ramadán cada 3 días, otros cada 7 días por ejemplo Qataadah, otros cada 10 por ejemplo Abu Rajaa al-Atardi. Los Salafi recitaban el Corán en Ramadán durante el Salat así como fuera de él. Al-Aswad recitaba el Corán completo cada 2 noches en Ramadán; Qataadah terminaría el Corán regularmente en 7 días, pero lo hacía en 3 durante Ramadán. Cuando empezaba Ramadán el Imam Malik dejaba de narrar Hadices y se sentaba con personas de conocimiento, para recitar el Corán, mientras Sufyan al-Thawri dejaba otras practicas y recitaba el Corán. 'A´isha recitaba Corán desde el primer día de Ramadán, comenzando justo después del alba, hasta que el sol había subido, después dormía.
Realmente los Sahaba pasaban mucho tiempo recitando Corán, sobre todo en Ramadán.
¡Comparad todo esto con nuestro estado actual, cuando hablamos tanto sobre establecer el Islam, de fortalecer el aprendizaje del Corán, etc... Y tenemos tan poco contacto con él, quizá nos ocupe toda nuestra vida desde la niñez para llegar al final de su recitación o quizá nunca seamos capaces de concluirlo! Con esto podemos perder el balance en nuestra comprensión de Islam, porque hay ayas que nosotros raramente o nunca oímos o pensamos sobre ellas; nosotros repetimos sólo ciertas ayas una y otra vez; hemos perdido el contexto de los versos, el flujo global, el argumento y equilibrio del Corán, en el que todo es milagroso y bello. Debido a esta ignorancia, vamos perdiendo el Camino Recto, nos dividimos en sectas, perdiendo las bendiciones de Allah.
En la Sura al-Mu'minun (23:53), hay mención de las personas anteriores a nosotros (cuyos pasos seguiríamos), que fragmentaron su Din en sectas (zuburan), cada parte regocijándose en lo que tenía. Si comprendemos esto, partiendo de la base de que la palabra zuburan significa literalmente 'libros”, es que cada secta dejó el Libro de Allah (s.w.t.), y se concentró solamente en los libros de su propia secta, de tal forma que se fragmento su Din en estos libros.
Las mayores equivocaciones, ideas ridículas y poco profundas, y las supersticiones se propagan entre los musulmanes cuando están fuera del Corán, y cualquier conocimiento por pequeño que sea del Corán sería bastante para corregirlos.
De tal manera, siervos de Allah, dejad de lado los libros secundarios y concentraos en estudiar el Libro Bendito de Allah en este Mes Bendito, ya que es la fuente de todo el Conocimiento que se pueda encontrar en otros libros y aún más, y nos guarda de perder el tiempo, especialmente en discusiones fútiles y argumentos que no llevan a ninguna parte, y que son señal segura de perder el camino, como el Profeta (s.a.s.) dijo, "Siempre que una persona perdiera su camino después de haber estado en la dirección correcta, siempre apareció la discusión entre ellos (jadl). " (Ahmad, Tirmidhi, Ibn Majah - Sahih al-Jami' al-Saghir, no. 5633)
Finalmente, recordad que el Mensajero (s.a.s.) se quejará a Allah en el Día del Juicio de que sus gentes descuidaron el Corán (Sura al-Furqan 25:30).
El abandono del Corán es de niveles diferentes, como Ibn al-Qayyim escribe:
* No recitarlo o escucharlo;
* No estudiarlo
* No transmitir su mensaje;
* No creyendo en él.
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